LA ERA DE LOS NEGOCIOS
La historia de la humanidad ha estado marcada por “Eras”, desde la era del fuego, pasando por la era cristiana, la era colonial, la era de la electrónica hasta llegar (en el siglo XXI) a La era de las comunicaciones. Una era donde las barreras entre los países comienzan a desaparecer y el mundo entero parece unificarse en cuanto a gustos, modas, tendencias, idioma, y en algunos casos en cuanto a moneda; esta unificación, hoy llamada globalización, se ha dado en todos los campos, crece a pasos agigantados día tras día, y es cada vez más difícil para un país, por cerrado que sea, mantenerse al margen de lo que pasa en el resto del planeta. El proteccionismo quedo atrás, y ahora el mercado es el mundo.
La evolución y disminución de costos de los medios de comunicación a larga distancia, como los correos internacionales, el teléfono, telefax y sobre todo la Internet, han hecho posible la interacción de todos los países a muy bajo costo y lo que es mejor, en tiempo real. Lo que antes era impensable, ahora es posible, gracias a que virtualmente no hay distancias y es aun mas factible que un ejecutivo cómodamente sentado en su oficina en Medellín, pueda revisar el comportamiento de la bolsa de Tokio, el pronóstico del clima en Marruecos o la hora exacta de zarpar un buque, con su mercancía, en el puerto de Singapur.
Esto, en el ámbito empresarial le ha dado un vuelco total a la manera como se realizan los negocios en el mundo, y es cada vez mas inevitable la influencia del entorno internacional en toda empresa, sin importar su nacionalidad, ni tipo de negocio.
Los empresarios del siglo XXI deben, como las empresas, tener un enfoque hacia los mercados internacionales, para hacerle frente a la tendencia globalizadora que no parece dar tregua.
Los países cercanos se están uniendo para competir en bloques a la manera de lo que se denomina ‘‘integraciones económicas’’ y es cada vez mas indispensable un profesional capacitado que esté atento a los cambios generados en el entorno, cambios que representan en unos casos amenazas y en otros oportunidades para los que sólo quien está preparado sobrevive.